El
Cuadro de Mando Integral (CMI) es un sistema de gestión
estratégica (SGE), es decir, un sistema que
ayuda a comunicar la estrategia a la organización y permite
efectuar su seguimiento.
Debe
ser estructurado para transmitir información en dos direcciones:
de arriba hacia abajo facilitando el conocimiento útil para
la toma de decisiones por parte de todas las personas de la organización,
y de abajo hacia arriba para conocer el cumplimiento de la estrategia.
Su contenido debe venir marcado por el modelo de negocio y los planes
estratégicos de la organización.
Se
presenta el CMI como un sistema de gestión
estratégica y no como sistema de control. Obviamente, al proporcionar
más y mejor información sobre factores críticos,
permite un mejor seguimiento (y evaluación) de lo que sucede
en la empresa (inversiones, desempeño de personas, etc.). Hay
directivos que lo han implantado casi exclusivamente como sistema
de control, pero su mayor potencial reside en ser un mejor sistema
de información, y éste es el enfoque que está
prevaleciendo.
El
énfasis en la información y no en el control facilita,
además, la implantación, al ser percibido como un instrumento
de ayuda para la actividad de los diferentes tomadores de decisiones
en la organización.